Desde hace ya más de siete años, SEMES trabaja en el estudio de la mujer en los Servicios de Urgencias. Se oficializó el compromiso de la Sociedad Científica con la mujer a través de la secretaría de MUYEres (Mujeres en Urgencias y Emergencias), a través de la creación de esta comisión con el apoyo unánime de la Junta Directiva y la participación y diferentes colaboraciones de las profesionales que la integran, todas ellas enfermeras, médicas, técnicas sanitarias de los diferentes servicios en España. Inspiradas en los diferentes programas formativos de nuestra Especialidad MUYE, ya una realidad, el Core Curriculum de Eusem y una realidad acuciante que día a día vivimos en nuestro sistema de salud, MUYEres ya no sólo representa al 70% de los sanitarios en nuestro país, mujeres, sino que aúna al 100% de los profesionales que dedican sus vidas a los Servicios de Urgencias que trabajan en la equidad, en la seguridad de nuestros pacientes y en asegurar un futuro para todas nuestras Especialistas MUYE.
Para ello, en este periodo 2025 a 2020, la Secretaría ha definido tres líneas de trabajo fundamentales y otros muchos proyectos, basados en un trabajo colaborativo, abierto a nuestros socios y con el firme compromiso de transformarlo en algo tangible en nuestro día a día colaborando en el progreso y transformación de una nueva época que se presenta en nuestros Servicios de Urgencias.
Línea de Investigación. Diferencias por sexo. Perspectiva de género.
El estudio de la mujer en el área de Urgencias es fundamental, existen diferencias biológicas y de género que afectan la presentación, el diagnóstico, el manejo y los desenlaces de múltiples patologías agudas. Las mujeres pueden presentar síntomas diferentes en enfermedades críticas como el infarto agudo de miocardio, el ictus, las arritmias o el dolor, lo que puede retrasar el diagnóstico y el tratamiento oportuno, incrementando la morbilidad y mortalidad. Además, existen emergencias ginecológicas potencialmente mortales —como el embarazo ectópico roto, la torsión anexial o la enfermedad inflamatoria pélvica severa— que requieren un abordaje específico y rápido para evitar complicaciones graves.
El área de Urgencias es también un punto clave para la atención de condiciones prevalentes en mujeres que tienen implicaciones clínicas, sociales y de salud pública. La literatura destaca que la falta de un enfoque diferenciado puede llevar a errores diagnósticos, inequidad en la atención y peores resultados clínicos. Por ello, se necesita implementar la investigación en este contexto para llegar a la integración de la perspectiva de sexo y género en la formación, protocolos y medidas de calidad en Urgencias es esencial para garantizar una atención segura, equitativa y basada en la mejor evidencia disponible.
Línea de violencia de género.
El estudio de la violencia de género en los servicios de urgencias es fundamental porque estos servicios representan un punto de contacto clave para la identificación, atención inicial y derivación de personas afectadas, especialmente mujeres, que pueden no buscar ayuda en otros entornos de salud. En alto número de ocasiones, los Servicios de Urgencias constituyen el primer punto de contacto de las víctimas con el sistema de salud. Muchas víctimas acuden a urgencias por lesiones físicas, pero también por síntomas psicológicos o que no se relacionan directamente con la violencia, lo que exige una alta sospecha clínica y formación específica del personal para su detección y manejo adecuado.
La violencia de género tiene consecuencias graves y multifactoriales sobre la salud física y mental, y su identificación temprana en urgencias puede prevenir complicaciones, reducir la revictimización y facilitar el acceso a recursos de apoyo y protección. Sin olvidar, que constituye una entidad tiempo dependiente: la violencia de género, mata. Además, la literatura destaca que la falta de protocolos, formación y recursos en urgencias puede llevar a la infradetección y a una atención insuficiente, lo que pone en riesgo la seguridad y el bienestar de las víctimas.
La inexistencia de datos consistentes que afectan a nuestros Servicios de Urgencias, ¿cuánta violencia debo detectar? ¿qué debemos mejorar? ¿se realiza un screening efectivo?, son clave en el desarrollo de las diferentes estrategias para la gestión de casos de violencia de género.
El estudio y abordaje la violencia de género en urgencias no solo mejora la calidad asistencial y la seguridad del paciente, sino que también contribuye a la respuesta integral del sistema sanitario frente a un problema de salud pública de alta prevalencia y gravedad
Talento femenino y relevo generacional
El rol de las mujeres profesionales en los servicios de urgencias es fundamental ya contribuye a la equidad, la calidad y la seguridad en la atención, además de reflejar la diversidad de la población atendida. Por supuesto en cuánto a su valor absoluto, el 70% de las profesionales sanitarias son mujeres, y parece una evidencia que la feminización del sector debe ir más allá de una cifra. La presencia de mujeres en nuestros equipos ayuda a reducir barreras de comunicación y desigualdades en la atención, especialmente en contextos donde los sesgos implícitos pueden afectar decisiones clínicas bajo presión de tiempo. La diversidad de género en el personal de urgencias también se asocia con una mejor identificación y manejo de condiciones específicas de sexo y género, lo que puede mejorar los resultados clínicos y la satisfacción de los pacientes.
La literatura muestra que la subrepresentación de mujeres en servicios de urgencias y en roles de liderazgo limita el avance profesional y la equidad en el entorno laboral, perpetuando experiencias negativas como discriminación y acoso, lo que afecta la retención y el bienestar de las profesionales, clave en el relevo generacional que nos ocupa de forma tan acuciante en estos momentos. Además, la inclusión de mujeres en posiciones de liderazgo y toma de decisiones es fundamental para el desarrollo de políticas y prácticas más inclusivas y sensibles a las necesidades de todos los pacientes.

Iria Miguens Blanco