|
Sr. Director:
Tras leer la instructiva carta de A. Serrano
sobre
las recomendaciones para la práctica de la RCP domiciliaria
creo que puede ser interesante aportar nuestra
experiencia personal en este campo.
En primer lugar, nos llama la atención la recomendación
de permitir que los familiares del paciente presencien
y/o colaboren en las maniobras. Si bien es cierto
que aporta dos referencias bibliográficas al respecto
no hemos de olvidar que las implicaciones emocionales
del RCP en nuestra cultura no son, por lo general,
extrapolables a la mentalidad anglosajona. Esta afirmación
la basamos en nuestra actuación dentro de una
zona de población mixta nacional-extranjera, la cual
nos ha permitido apreciar –obviamente con excepciones–
una mayor expresividad emocional en los grupos
de raíz mediterránea y eslava. Fruto de esta experiencia
nosotros sugerimos todo lo contrario: mantener a
los familiares alejados de la “sala de reanimación”.
|